Carta Pastoral | Exp. N° 002/2025

ARQUIDIÓCESIS METROPOLITANA DE LEÓN
CARTA PASTORAL N.º 002/2025
MONS. JOSE FELEX
POR GRACIA DE DIOS Y DE LA SANTA SEDE APOSTÓLICA
OBISPO AUXILIAR DE LEON, NICARAGUA

EXHORTACIÓN PASTORAL
"PERMANEZCAN EN MI AMOR"
Cf. Jn 15, 9

todos los Fieles que peregrinan en el mundo que lean estas nuestras letras que la paz de Cristo los Inunde

Queridos hermanos y hermanas de nuestra comunidad católica en Minecraft:

Reciban un saludo fraterno en el Señor. Me dirijo a todos ustedes con afecto pastoral, consciente de los momentos difíciles que estamos viviendo como comunidad. La división, la envidia, el cansancio y la pérdida de fervor en el servicio pastoral nos están afectando, y no podemos ignorarlo ni minimizarlo.

En medio de esta realidad, resuena con fuerza la palabra de Jesús: “Permanezcan en mi amor”. Allí está la clave para sanar lo que está herido y para volver a caminar juntos. Cuando nos alejamos del amor de Cristo, el corazón se endurece, la fraternidad se debilita y la misión pierde su sentido. Cuando permanecemos en Él, todo puede renovarse.

El Sagrado Corazón de Jesús nos muestra el camino. Es un Corazón humilde, paciente y misericordioso. En Él aprendemos a servir sin competir, a amar sin compararnos y a trabajar por la Iglesia sin buscar reconocimiento. Su amor no divide, no excluye y no se cansa; al contrario, une, sana y sostiene.

Nuestra comunidad existe en un entorno digital, en forma de simulación, pero la misión que nos anima es real: evangelizar, acercar a los jóvenes a Cristo y despertar en ellos el amor por la Iglesia. Por eso, también aquí estamos llamados a vivir con coherencia las virtudes cristianas. No basta con representar estructuras eclesiales si no cuidamos la comunión, el respeto y la caridad fraterna.

Los invito a mirar con sinceridad nuestro propio corazón. Preguntémonos si estamos construyendo unidad o levantando barreras; si nuestro servicio nace del amor a Cristo o del deseo de sobresalir; si el fervor que un día nos impulsó sigue vivo o necesita ser reavivado. La conversión personal es siempre el primer paso para la renovación comunitaria.

No perdamos la alegría de servir ni la esperanza. El Señor sigue confiando en nosotros y sigue actuando en medio de nuestras fragilidades. Si volvemos al Corazón de Jesús, si retomamos la oración, el diálogo y el perdón, nuestra comunidad podrá ser nuevamente un espacio de encuentro, testimonio y evangelización.

Encomendemos todo al Sagrado Corazón de Jesús y a la Virgen María, Madre de la Iglesia, para que nos enseñen a permanecer en el amor y a caminar juntos como hermanos.

Con mi cercanía pastoral y bendición en Cristo,

+ S.E. Mons. José Felex
Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de León, Nicaragua

“Que el Sagrado Corazón de Jesús reine en nuestros corazones y haga de nosotros un solo cuerpo y un solo espíritu en Él.”



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